La discoteca Olivia Valère era el sitio de reunión de la jet set marbellí

Hacer una visita a Marbella y no pasar por la legendaria discoteca Olivia Valère podría considerarse pecado. O eso creía yo. Como no sabíamos muy bien lo que nos íbamos a encontrarnos —mi acompañante hacía años que había estado—, llamé a los teléfonos que aparecen en la web. Me sorprendió lo que me dijo el señor que me atendió, ya que me puso las cosas muy fáciles: 30 euros, la entrada con una consumición. Y eso que esa noche actuaba Shaggy, o eso ponía en su página web. Me pareció un precio bajo, ya que estamos hablando de una de las discotecas con más prestigio de España.

Mi interlocutor nos dijo que podíamos ir a partir de la medianoche. Menos mal que se nos hizo tarde y llegamos entre la una y media y las dos de la madrugada, porque el ambiente era pésimo. Casi nadie en el parking y casi nadie dentro de la discoteca. La decoración del lugar imita la Alhambra de Granada; la verdad es que el sitio es bonito. Hay dos espacios, el exterior y el interior. En el primero estuvimos de paso y para hacer alguna foto. En el segundo es donde se hacen las actuaciones y está el dj principal. Allí nos quedamos, a la espera de Shaggy. Esa noche no me tocaba beber porque conducía, así que me hice solo una cerveza. Y decidí dejar a mi acompañante mi consumición que tenía de la entrada y pagar la cerveza, total… ¿qué me van a cobrar? ¿7 u 8 euros?

En la discoteca Oliva Valère

¡20 euros me cobraron por el botellín de Heineken! Y para ponerle más pegas, por si fueran pocas, la cerveza NO estaba fría. Me quedé de piedra. Y si cobraban eso por una birra, ¿qué iban a cobrar por un cubata? Pues nada más y nada menos que ¡40 euros! Y aquí es cuando tengo mi momento de reflexión… A ver, señores propietarios de la discoteca Olivia Valère, yo entiendo que han tenido un prestigio y que cuesta reconocer que eso ya se ha perdido, pero, si dejan de ser exigentes en la entrada, no pueden cobrar estos precios, porque ni la disco ni el ambiente lo valen.

En la discoteca Oliva Valère

Y lo digo así de claro porque me arreglé mucho esa noche. Me puse un vestido de lentejuelas negro de Michael Kors y, sin querer parecer prepotente ni creída, que no es para nada el caso, podía estar tranquilamente entre las tres mejor vestidas del local. Desde luego, la jet set había elegido otra discoteca esa noche. Me gustó verla, porque había oído hablar de ella, pero me llevé una decepción, ya que me había imaginado un sitio con clase y estilo. No fue así. ¿Y qué decir de la actuación de Shaggy.? ¿Alguien lo vio? Fugazmente, tal vez.

Gracias por estar ahí, y recordad que podéis seguirme en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Love,

Andrea

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